
Telde.- Jinámar es joven, y la juventud es vida. Eso es lo que sobra en el barrio y lo que estimula un proyecto auspiciado por el Ayuntamiento para desarrollar las habilidades y mejorar las relaciones sociolaborales de los jinameros. Son diez talleres que beneficiarán a más de 200 personas.
Ángela es lo que se dice una manitas del bricolaje. Todo lo aprovecha para darle un segundo uso y su casa es casi un museo de las manualidades. Por eso está como loca con el taller El baúl de las emociones, al que acude desde mayo. “¡Pon ahí que esto es la bomba!”, dice muerta de risa. «Esto está de escándalo, porque tengo el tiempo ocupado y encima estoy aprendiendo mucho».
Y eso es parte de lo que pretende el conjunto de iniciativas que ha puesto en marcha la Concejalía de Juventud, que coordina la edila Almudena Vaquero, en el marco del proyecto Telde Espacio Joven. Sus alumnos no son alumnos sin más. Han sido escogidos en estrecha coordinación con los trabajadores sociales que el Ayuntamiento tiene desplegados por la zona.




